lunes, 16 de diciembre de 2013

Consejos para diseñar y decorar tu espacio cuidando tus emociones


La importancia del entorno sobre la salud y el bienestar es algo que está sobradamente demostrado, pero ¿Sabemos realmente qué nos afecta de nuestro espacio más cercano, la casa, el lugar de trabajo, una tienda? ¿Cómo lo hace? y ¿Hasta qué punto puede interferir en nuestras emociones? ¿Qué se puede hacer al respecto?,...

Bien, pues comienzo en este blog una sección en la que intentaré ir desvelando algunas de estas cuestiones que resultarán muy útiles si te interesa mejorar tu estado de ánimo o estás en un proceso de cambio importante.

A través de imágenes y explicaciones, iré contando aquello que interviene en los sentidos generando emociones. Se trata de un viaje hacia el interior de nosotros mism@s empezando por el exterior más inmediato: el espacio en el que vivimos y nos desenvolvemos a diario. Ambos están vinculados irremediablemente y lo que hagamos en uno, va a afectar al otro.

Habrás comprobado muchas veces que cuando desatendemos nuestro cuerpo y dejamos de cuidarnos, habitualmente hacemos lo mismo en casa, el desorden empieza a invadir cada rincón, al principio sutilmente. Con el tiempo el desbarajuste aumenta y con ello nuestro malestar. Nada mejor que una buena jornada de orden y limpieza para sentirnos renovad@s. Seguro que después te apetecerá un buen baño y algunos cuidados del cuerpo. Párate a pensar y verás hasta qué punto mente y espacio van ligados.

Te propongo algo: esta semana utilízala para observar tus emociones, cómo te sientes en casa, qué haces en ella, y si estás a gusto o hay cosas que te incomodan. Primero a modo general, lo más evidente y, poco a poco, ve analizando con más detalle desde que entras, habitación por habitación, las sensaciones que te produce estar ahí. Si quieres puedes hacer una lista, te ayudará en un futuro.

viernes, 13 de abril de 2012

Decoración en locales comerciales: atracción o quiebra


El poder de la atracción
o cómo generar ventas
El último proyecto que he tenido el placer de realizar ha sido una tienda. 
Y digo el placer porque he podido comprobar por primera vez los efectos tan positivos que el psicointeriorismo tiene en un local comercial además de en las viviendas

El antes
La tienda, tal y como se había resuelto para su actividad anterior, se encontraba en perfecto estado: con una obra que se acababa de realizar hacía poco tiempo, todas las instalaciones funcionando, buenas calidades...pero era un espacio tan lúgubre que ni el color amarillo de sus paredes podía animar. Nadie en su sano juicio haría esto a un local a no ser que no quisiera que entrara nadie y mucho menos quedarse dentro. Se dedicaba a la venta de alimentos dietéticos naturales y debería transmitir salubridad, bienestar y ganas de mejorar. Obvio. Pero no era así en absoluto, por el contrario lo que pasaba por tu cabeza en el momento en el que entrabas es que te sentías algo disgustada, deprimida. La luz mortecina, y la decoración exageradamente funcional hacía recordar a una clínica a la que vas por fuerza mayor cuando te sientes enferma. Tuvo que cerrar por falta de clientes. Quizá sería interesante realizar un estudio acerca de la influencia del espacio en la afluencia de clientes en este caso en concreto. Yo estoy convencida de que hay una relación. En efecto se han llevado a cabo estudios similares en espacios en los que se invitaba a entrar y realizar diferentes actividades a individuos de distinto sexo y edad. No hay dudas: hay espacios que atraen y otros espantan.

Resolviendo el espacio, ideas 
El quid de la cuestión. Los ambientes en los que nos desenvolvemos nos causan un efecto invariablente, puede ser positivo o negativo. Pero en el caso de los locales comerciales en los que se trata de atraer posibles clientes, convencerles y vender, se hace necesario, además, un componente importantísimo que se pasa por alto en demasiadas ocasiones: hacer positiva la experiencia de compra. Desde la primera mirada en el exterior hasta la salida de la tienda con el producto en la mano, todo debe ser atractivo, agradable, satisfactorio y fácil. ¿Alguna duda al respecto? Creo que no, es evidente. Pero ¿por qué no se hace? ¿Por qué una persona invierte grandes cantidades de dinero en un negocio y luego deja lo más importante sin resolver? Pues, lector/a, no tengo la respuesta. Creo que por desconocimiento, algunos, y por querer ahorrar otros, lo triste es que en ambos casos las posibilidades de quiebra están más que aseguradas.

La decoración comercial y los escaparates son pasos de obligado cumplimiento si se quiere atraer al cliente exacto y no a otro, si se pretende que todo el espacio refleje lo que vas a encontrar dentro y desees comprarlo por encima de todo, aún cuando no lo necesites...eso es lo que se consigue con el diseño, el color, el aroma y hasta con la música que se escucha.
Y eso es lo que he conseguido con este arriesgado proyecto, una tienda en la que se venden juguetes eróticos, lencería sexy y cosmética sensual...pero sin dañar sensibilidades, invita a entrar a todos los públicos sin miedo, no esconde secretos inconfesables porque la compra se hace de la forma más natural rodeados de sensaciones dulces, notas sensuales y  colores que predisponen al amor.

Te invito a conocerla aquí. Todo un éxito comercial según sus propietarios y una satisfacción personal para mí.

El secreto: dominar el arte de provocar sensaciones con creatividad, sensibilidad y talento


miércoles, 11 de enero de 2012

Elsa Punset habla sobre Neuroarquitectura


Quiero hacer referencia al artículo que la hija de mi admirado Eduardo Punset, Elsa, escribió en el blog 


Elsa Punset nos presenta la neuroarquitectura, disciplina emergente que surge para ayudarnos a comprender cómo el hábitat en el que vivimos afecta a nuestra salud física y mental. "Se trata de descubrir y reconocer de forma consciente el impacto, positivo o negativo, del espacio que nos rodea en nuestras vidas, en nuestra creatividad, en nuestros ánimos."


Desde aquí destacar la última frase del artículo, pues refleja el objetivo que me ha impulsado a introducirme en el interiorismo psicológico:
"Tenemos derecho a exigir que nuestros hábitats privados y colectivos reflejen y estimulen lo mejor que llevamos dentro."


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